Estuvo pasando varias temporadas aquí con nosotros sus familiares lejanos. Bueno, estuvo específicamente con mi abuela que, si no me equivoco, es su tía. Por lo tanto, vivía a un lado de mi casa. Mi actual casa y la casa de mi abuela antes eran una sola y ahora la puerta que antes la conectaba se ha convertido en un librero entroncado en la pared en la habitación de mi hermana. Yo nunca vi las casas unidas, cuando yo nací ya se había hecho esa reforma, pero no puedo evitar sentir que siguen siendo una misma.
Ese tema da igual, el punto es que ella vino y estuvo aquí en una temporada o varias, no estoy segura. No sé por cuánto tiempo estuvo, tal vez semanas o meses; todo esto me intriga mucho, pero lo que realmente me causa curiosidad es el motivo por el cual vino ¿por qué vino desde otro país a este pequeño pueblo?
A pesar de que vivía aquí a un lado mio no la veía muy seguido, pero escuchaba de vez en cuando que los demás decían que estaba loca. Eso naturalmente despertaba la curiosidad en mí, yo nunca había visto a nadie que estuviera loco; no sabía lo que eso implicaba o cómo se comportaba uno.
Ahora sigo sabiendo lo mismo que hace 20 años. No sé por qué decían que estaba loca, sinceramente quisiera saberlo, si los demás saben cuáles son los signos de la locura; lo obvio sería preguntarlo, pero muchas veces he preguntado sobre ella y pareciera que no es un tema importante, no me responden abiertamente o simplemente me ignoran y pasan a hablar sobre los padres de ella y cómo están actualmente, ya no quiero preguntar porque no quiero dar la impresión de que estoy obsesionada con ese tema que parece ser que todos ya olvidaron, pero eso no disminuye mi curiosidad sino que la aumenta. De hecho, me encuentro ahora mismo tratando de descifrar cuál era su nombre, pero no lo sé, ninguno encaja.
De esa temporada y de ella solo tengo un recuerdo vívido: recuerdo verla por las mañanas tirada en la banqueta, tomando baños de sol. Recuerdo haber salido de mi casa en los brazos de mi papá o mi mamá, no estoy segura quién me llevaba, giramos a la derecha y ahí estaba ella tirada en la banqueta como si nada. Creo que hacía ese tipo de cosas y por eso creían que estaba loca. Nadie de nuestro rancho haría algo similar. Se encontraba muy despreocupada haciendo algo no esperado, era evidente que ella no era de aquí, esa fue la conclusión a la que yo llegué, no creí que estuviera loca, creí no era de aquí; mi papá no haría eso, mi mamá tampoco ¿yo? podría tener ganas de hacerlo, pero me daría pena.
Las personas de aquí no se tiran en la banqueta como si nadie las estuviera mirando, pero ahí estaba ella con su cuerpo grande, sus brazos completamente extendidos hacia los lados, con su rostro blanco y orgulloso volteando hacia arriba y sus ojos cerrados con total confianza. Su cabello corto y desordenado contrastaba con lo ordenado de su rostro y la tranquilidad de su sonrisa.
No pasó nada, en realidad de eso nadie dijo nada importante. Pero yo sigo recordándola ahí, acostada bajo la luz, como si no existiera nadie más, feliz, nada loca, sumamente cuerda. Pero la verdad, no sé si la vi o si la imaginé.

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